El destino de nuestra sociedad digital nos obliga a convertirnos en una sociedad transparente
Hoy, toda la información sobre nosotros es absorbida por el big data, ese imparable tsunami de datos que generamos segundo a segundo, a medida que creamos, almacenamos y enviamos contenidos por la red. Una tendencia irreversible que, además, está adquiriendo valor comercial y social, donde no importa la seguridad de las personas sino saberlo todo sobre ellas. El destino de nuestra sociedad digital nos obliga a convertirnos en una sociedad transparente; al contrario de lo que pasó con la alfabetización, que nos transformó en individuos opacos. Esa ética de la opacidad, que garantizaba la privacidad de las personas, se prolongó desde los tiempos de extorsión y “cuestionamiento” de la Inquisición Española hasta la separación de la Iglesia y el Estado y la llegada del individuo privado. La pregunta que nos debemos hacer hoy es qué tipo de orden ético debe prevalecer en esta era digital para evitar el tipo de tiranía que caracterizó a los períodos anteriores.
QUIENES PARTICIPAN
Derrick de Kerckhove
Fue director del programa Cultura y Tecnología McLuhan en la U. de Toronto. Es miembro de la Facultad de Sociología de la U. Federico II…
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Delirio americano
¿Por qué esa inclinación a la lírica, a la gesta imposible, a la utopía que conduce al inevitable fracaso y a la consecuente frustración? ¿De dónde surgen estos delirios grandilocuentes? ¿Por qué la reforma de lo real parece tan poca cosa al lado de la conquista del ideal? Son las reflexiones y cuestionamientos que Carlos Granés desarrolló en esta conversación.