Los mecanismos tradicionales de conformación de la opinión pública están dando paso a nuevas formas y espacios.
El populismo es, en gran medida, una “lógica de acción política” que se consume prácticamente en su actividad performativa, en sus “intervenciones” públicas, en la ágil, activa y continua comunicación, en la creación de estereotipos y enmarques que facilitan la construcción de un nosotros y su contraste con el adversario. Esto se ve favorecido por la pérdida de autoridad de la prensa de calidad y el papel central que cobran las redes sociales, con su desprecio a la deliberación racional y a la realidad fáctica, el predominio de lo emocional sobre lo reflexivo o de las pasiones sobre el conocimiento experto. Los mecanismos tradicionales de conformación de la opinión pública están dando paso a nuevas formas y espacios. ¿Cuál es la naturaleza de este nuevo contexto? ¿Qué ha motivado la explosión de los populismos en las últimas décadas, incluso en países con larga tradición democrática? ¿Cómo comprender los cambios en la reconstrucción del espacio público?
QUIENES PARTICIPAN
Fernando Vallespín
Es profesor de Ciencia Política en la U. Autónoma de Madrid, donde ha ocupado cargos como el de Vicerrector de Cultura, el de director de departamento de Ciencia Política…
Leer másOTROS CONTENIDOS QUE PUEDEN INTERESARTE
¿Es machista el algoritmo?
La matemática Andrea Vera, junto a la historiadora Verónica Undurraga y la periodista Paula Escobar, se refirieron a este cuestionamiento en una necesaria conversación, que abordó mediante datos y reflexiones cómo las brechas sociales del mundo analógico se han ido digitalizando de la mano de la inteligencia artificial.
La arquitectura de los afectos
En esta conversación, Rafael Gumucio, autor de El vértigo de Eros (2025), y Ariel Florencia Richards, autora de Gordon Matta-Clark. Contra viejas superficies (2024), compartieron hallazgos de sus investigaciones recientes para desentrañar lo que unía y separaba a padre e hijo.