Es común que inesperados e impredecibles focos de contaminación afecten el medio ambiente poniendo en riesgo nuestra esencia biológica
Los seres humanos tenemos la capacidad de interactuar favorablemente con el medio ambiente que nos rodea, nuestro ecosistema. La evolución de los organismos vivos está orquestada por la estrecha interacción de trillones de células que se comunican unas con otras, formando una estructura “física” microscópica, presionada e impactada, a su vez, por el medioambiente. Sin embargo, es común que inesperados e impredecibles focos de contaminación afecten el medio ambiente poniendo en riesgo nuestra esencia biológica. Frente a eso, nos vemos forzados a defendernos de la manera más eficiente posible. Nuestro cerebro, el órgano más preciado de nuestro organismo, se defiende (e incluso pelea de vuelta) ante estos peligros utilizando sorprendentes mecanismos: una poderosa maquinaria de guerra compuesta por átomos, moléculas y células capaces de hacer retroceder, evitar amenazas o incluso experiencias placenteras que se acumulan con el tiempo como cicatrices imborrables.
QUIENES PARTICIPAN
Gianvito Martino
Jefe de la división de Neurociencia en el San Raffaele Scientific Institute de Milán. Profesor de la Escuela de Medicina y…
Leer másOTROS CONTENIDOS QUE PUEDEN INTERESARTE
La palabra enraizada
En tiempos de reflexión y alerta en torno a nuestra relación con la tierra, la escritora y poeta Daniela Catrileo, junto a los escritores Simón López Trujillo y Andrés Kalawski, dialogaron sobre la literatura como una expresión simbólica y cuestionadora en torno a la relación del ser humano con el mundo natural que le rodea, una necesaria conversación donde confluirán la creación literaria, la narrativa, la poesía y la naturaleza.