• Inicio /
  • De la exploración a la alegría

De la exploración a la alegría

Una historia natural de curiosidad, juego y festivales en los primates

Qué rol han jugado el ritmo y la alegría social en humanos prehistóricos, modernos y -tal vez- futuros?

¿Por qué celebramos? ¿Por qué gastamos tanto tiempo, energía y recursos en hacer música, compartir en festines, vestirnos para la fiesta? Desde lo profundo de las raíces de la naturaleza humana -el por qué somos como somos- de nuestro pasado primate, se examinarán las motivaciones y relaciones entre la exploración, la curiosidad, el juego y los festivales. ¿Qué rol han jugado el ritmo y la alegría social en humanos prehistóricos, modernos y -tal vez- futuros? ¿Y por qué para entender esto nos sirve estudiar a los monos? Con videos e imágenes tomadas directamente de bonobos salvajes en las selvas del Congo se podrá ver que no somos tan únicos como creemos, que seguimos estando insertos en la naturaleza, y por qué el contacto social directo, cara a cara, es tan fundamental para nosotros y nuestros parientes primates.

QUIENES PARTICIPAN

Imagen de moderador
Isabel Behncke

Doctora en Antropología Evolucionaria por la U. de Oxford (GB), donde se desempeña como académica del Grupo de…

Leer más

OTROS CONTENIDOS QUE PUEDEN INTERESARTE

Imagen

El resentimiento

La filosofía política y el psicoanálisis comparten un problema esencial para la vida de los individuos y las sociedades: existe un descontento que invade su existencia. El objetivo sigue siendo la búsqueda de los orígenes, la comprensión del ser íntimo...

Imagen

Cuando la ciencia se convierte en literatura

En esta conversación Labatut compartió sus inquietudes y experiencias en torno a cómo la ciencia puede convertirse en literatura.

Imagen

Lo humano y lo no humano

En esta fascinante y necesaria conversación, Andrea Staid abordó, desde la filosofía, la necesidad de un giro naturalista y ecológico del pensamiento contemporáneo.

Imagen

La posverdad: ni tan nueva ni tan vieja

La posverdad está de moda. Que el Diccionario de Oxford la declare “palabra del año” es una posverdad en sí misma. ¿Qué hay de nuevo...